Declaración de Disponibilidad
Disponible para todos. Poseído por nadie.
Este texto queda disponible.
No para fundar una superioridad. No para reclutar seguidores. No para sustituir la conciencia de nadie. No para crear una nueva máscara espiritual. No para ser usado como arma contra quien todavía no ve, no entiende o no desea acercarse.
Queda disponible como herramienta de regreso.
Una práctica para separar el hecho, el sentimiento y la narrativa. Una forma de reconocer cuándo el ego está usando una emoción verdadera para construir una historia falsa. Una invitación a responder desde presencia y no desde defensa.
Quien lo lea, que lo pruebe en su propia vida.
Quien lo comparta, que no lo imponga.
Quien lo enseñe, que no lo use para dominar.
Quien lo critique, que lo haga con honestidad.
Quien lo viva, que lo verifique por sus frutos.
Si produce más verdad, úsalo. Si produce más responsabilidad, úsalo. Si produce más amor, compártelo. Si produce más libertad, déjalo circular. Si produce más ego, detente.
Este texto no necesita ser forzado.
La verdad no necesita manipulación. La vida no necesita propaganda. La presencia no necesita espectáculo.
Lo verdadero debe quedar disponible.
Como pan sobre la mesa. Como agua para quien tiene sed. Como lámpara para quien necesita mirar.
Nadie posee el espejo.
Nadie es dueño de la vida.
Nadie debe colocarse por encima de otro por haber visto un poco más.
Ver no concede dominio.
Ver aumenta responsabilidad.
Por eso esta obra se entrega sin captura.
Disponible para todos. Poseída por nadie.
Que circule donde produzca vida. Que se detenga donde produzca ego. Que se corrija donde pierda correspondencia. Que permanezca limpia donde sea recibida.
No buscamos seguidores.
Buscamos espejos limpios.